Damaris vive con su esposo Rogelio, un pescador rudo y poco comunicativo, en una casa humilde rodeada de selva, playa y humedad asfixiante. Llevan muchos años intentando tener un hijo, pero Damaris es infértil. Esta frustración ha ido erosionando su matrimonio y su autoestima. La maternidad frustrada se ha convertido en una herida profunda que marca su vida diaria.
Un día, Damaris encuentra una cachorra recién nacida abandonada (la única hembra de una camada cuya madre ha muerto, posiblemente envenenada). Decide adoptarla y la llama Chirli, el nombre que había elegido para la hija que nunca tuvo. Lleva a la perrita en su sostén para darle calor, la alimenta con jeringa y vuelca en ella todo el amor, cuidado y atención maternal que no ha podido dar a un hijo.
A través de la relación intensa y compleja entre Damaris y Chirli, la novela explora el mundo interior de la protagonista: sus recuerdos dolorosos de la infancia (un trauma con un niño llamado Nicolasito), su relación tensa con Rogelio, los chismes y presiones de la comunidad, la culpa, la rabia contenida y la soledad.
Léela aquí: La Perra
